Eliana
10/10
Chile 🇨🇱
Pros: Muy céntrico.....llegamos a todos lo lugares fácilmente....en fin sólo llegábamos a dormir al departamento.... gracias por todo
Cons: Lo encontramos muy bien por precio y estar en el centro de Roma, la realidad todo fue muy bien, gracias
Martina
10/10
Argentina 🇦🇷
Excelente
Pros: Muy bien ubicado, cerca del metro, tren y buses. La zona muy tranquila. Muy cómoda ha sido la estadía.
Maria
8/10
Spain 🇪🇸
Fue bastante bien, una localización estupenda aunque el casero nos cobró 10€ por llegar 10min más tarde, desde un princi
Pros: La localización bastante buena, muy acojedor y buena temperatura dentro
Cons: Habia cosas q no estaban muy limpias
Zlatan
8/10
Bosnia and Herzegovina 🇧🇦
Pros: The whole place was so clean as we could expect and the location of the place is great, right in the middle of the town.
Cons: There was no special thing that we didn't like.
Carlos
10/10
Mexico 🇲🇽
Via Modena, Roma: buena ubicación, bichos no invitados
Pros: Roma es una ciudad que te devora. Caótica, hermosa, sucia y gloriosa en la misma bocanada de aire. Por eso, tener un lugar medianamente decente donde dormir se convierte en una cuestión de supervivencia más que de lujo. Este departamento en Via Modena, a pasos de la Plaza de la República y a un paseo sin prisa de Termini, parecía cumplir con el requisito. Y en parte, lo hizo. Lo mejor del lugar fue su ubicación: estratégica, sin pretensiones. Caminas diez minutos y estás en el corazón logístico de Roma. Rodeado de trattorias que no te arrancan un ojo por una carbonara decente, panaderías que huelen a infancia y cafés donde los baristas gritan más que hablan. Es el tipo de barrio donde puedes comer bien, pagar poco y volver rodando a casa feliz.
Cons: Ahora, la otra parte del relato. La que no sale en los folletos. La limpieza dejó bastante que desear. Digamos que si los insectos fueran huéspedes, el lugar estaba sobrevendido. Ver a una cucaracha cruzar la cocina como si fuera suya no es precisamente el tipo de experiencia “local” que uno busca. Tal vez fue el calor del verano. Tal vez el karma. Pero una fumigación no estaría de más, ni de lejos. La cama no era precisamente un sueño romano, algo incómoda, y el Wi-Fi tenía un carácter volátil, desapareciendo justo cuando lo necesitábamos. Cosas pequeñas, pero que suman. Ahora, el anfitrión. No era el alma de la fiesta, pero hay que decirlo: siempre estuvo dispuesto a darnos recomendaciones si lo pedíamos, sin rodeos, con la eficiencia de alguien que conoce bien su ciudad. Serio, sí, pero confiable. Se nota que conoce el juego y que tiene su forma. A su manera, eso también se agradece.